Somos sal de la tierra y luz del mundo (Mt 5, 13-16)

 

Raimundo Arístides Da Silva

Objetivo: Generalmente, por falta de comprensión del contexto histórico, hacemos una lectura fundamentalista de ese texto. Entendemos la “sal” como si fuere sal de cocina, mientras que la comunidad de Mateo habla de “sal de la tierra”. ¿Cuál es la diferencia?

Material necesario: Biblia para cada participante, aparato de sonido,Cd’s con música instrumental o cantos gregorianos, un par de sandalias, sábanas, sal, tierra, vela para cada participante, cirio, globo o mapa mundial.

Ambiente: En medio de la sala, hacer una tienda grande con sábanas, de modo que todos puedan entrar. Colocar en la tienda una vela grande (cirio), Biblia, san-
dalias como si estuviesen saliendo de la tienda, la sal, la tierra, el globo o mapa
y, en lo alto de la tienda, un cartel escrito: “Ustedes son la sal de la tierra, ustedes son la luz del mundo”.

Acogida: Acoger a los participantes dando una vela a cada uno. Con música instrumental, procurar crear un ambiente propicio para la oración, también se puede cantar un mantra conocido. El animador da la bienvenida. Enseguida hace un sondeo para saber quién está ejercitando en casa la lectura orante. Después de los testimonios, en frente de la tienda, tomados de la mano, él pide, junto con los demás participantes, la luz del Espíritu Santo, con una oración espontánea.

Primer grado – Leer para entender el sentido del texto

Postura sugerida: Sentados de modo confortable, en círculo.

Cuando todos estén con sus velas encendidas, se deja de cantar y el animador pide que todos fijen su mirada en la llama de la vela, manteniendo la concentración. Enseguida, pide que perciban los detalles, los colores, el movimiento de la luz. Pide también que acerquen la vela lo máximo posible al rostro y, sin separar la vista de la llama, queden el mayor tiempo posible sin parpadear, mirando la llama. Luego pide que cierren los ojos y perciban la sombra y la danza de la llama. Todos quedan así por algunos minutos. El animador va hablando lentamente, cambiando el tono de la voz: “Ustedes son la luz del mundo… ustedes son la luz del mundo…”. Enseguida pide que abran los ojos y experimentan el mensaje sobre la sal, diciendo: “Ustedes son la sal de la tierra… ustedes son la sal de la tierra”. Luego, él dice: “A partir de los descubrimientos hechos, ¿Qué podemos decir ahora a Dios?”

Cuarto grado – Contemplación

Postura sugerida: Sentados, con los ojos cerrados y la cabeza levemente inclinada.

Animador 2: ¿Qué me hace conocer el texto? ¿Cuál es la Buena Noticia que el texto me lleva a practicar en mi diario vivir?

Animador 1: ¿Qué nos pareció hacer así la lectura? ¿Cómo se sintieron? ¿Cuáles fueron los descubrimientos? ¿Cuál fue el momento que más te gustó?

Celebrando con la Palabra: Uno de los animadores invita al grupo a colocarse de pie o a decir qué palabra o frase del texto le llegó más. Esa frase o palabra nos acompañará y será reflexionada por nosotros durante el día. Enseguida, se canta una música apropiada para el momento, mientras que los participantes van expe-
rimentando de la sal que va siendo pasada; se pasa también la luz y la Biblia, como un gesto de compromiso de continuar poniendo en práctica cada día la lectura orante de la Biblia. Al final, todos se abrazan deseando paz y diciendo: “Tú eres sal de la tierra y luz del mundo”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s