“La Palabra puso su morada entre nosotros”

Julia Karina de la Paz

Estamos en una de las más hermosas épocas del año, donde celebramos y vivimos la Navidad, por eso antes que nada reciban una afectuosa felicitación, por parte de todos los que colaboramos en la Editorial Publicaciones Paulinas, que el Dios Encarnado los colme de bendiciones.

La Navidad no es una simple fiesta o el cumpleaños de un niño que nació hace más de dos mil años, es más bien una unión del cielo y la tierra, la certeza de que Dios es fiel, una reconciliación, es la celebración de la encarnación por amor del Dios vivo y la filiación del hombre a Él, con este acto nos dio el poder de llegar a ser sus hijos, Dios desciende en nuestra humanidad, para que nuestra humanidad se eleve.

Entonces en la Navidad celebramos que somos verdaderos hijos de Dios, dice san Juan en su prólogo: “Pero a todos los que la recibieron, a los que creen en su Nombre, les dio el poder de llegar a ser hijos de Dios.” (Jn 1,12); ese poder se explica más adelante: “Y la Palabra se hizo carne, puso su tienda entre nosotros.” (Jn 1,14), esta expresión nos remite al libro del Éxodo y la tienda del encuentro, Dios habitaba en medio de su Pueblo, y Moisés entraba a hablar con Él cara a cara como se habla con un amigo (cfr. Ex 33,11). El poder consiste en la encarnación Jesús, que es Dios, la tierra entera se convirtió en el tabernáculo del Señor, donde ha puesto su morada en cada uno de nuestros corazones, habita entre nosotros y ahora, no solo Moisés o los sacerdotes, sino todos podemos estar cara a cara con Dios y hablar con él como se habla con un amigo, ya que “Jesús es la imagen del Dios invisible” (Col 1,15). Esto lo podemos realizar siempre que nos ponemos delante del hermano que encarna a Cristo, en la oración y de una manera más perfecta en la vida eterna.

No sé si somos conscientes de la gran bendición de llamarnos hijos de Dios, considero que la clave consiste en saber quién es ese «yo» y quién ese «Tú», ¿quién dice Padre y a quién se lo dice? Somos hijos amados del Padre, ser hijo de Dios es nuestra profunda identidad, es lo que nos define como persona. No podemos hacernos hijos de Dios por nuestras propias fuerzas o por nuestros propios méritos, era necesario que Jesús nos regalara esa gracia: “Ellos no nacieron de la sangre, ni por obra de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino que fueron engendrados por Dios.” (Jn 1,13).

En este sentido, san Juan nos dice, refiriéndose a la Palabra que es Dios: “Por Ella se hizo todo, y nada llegó a ser sin Ella. Lo que fue hecho tenía vida en Ella, y para los hombres la vida era luz.” (Jn 1, 3-4). Por eso la encarnación es tan importante, y para que dimensionemos el amor que Dios nos tiene, podemos decir que incluso si no hubiese habido pecado, de todo modos Dios se hubiera encarnado y habitado entre nosotros, ya que en Él conocemos la plenitud humana, por amor y solo por amor, todo fue hecho para Él, fuimos hechos para Él, como decía san Agustín, con una expresión muy conocida: «Nos has hecho, Señor, para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti». Por eso cada ser humano, incluso aunque no lo sepa, busca a Dios, tiene sed del Dios vivo y Él viene a su encuentro con un niño desprotegido que necesita su amor. La tragedia del ser humano, dice san Juan, es que, “este mundo que no lo recibió. Vino a su propia casa, y los suyos no lo recibieron.” (Jn 1, 10-11); el no reconocer al Dios con nosotros, es como no querer se felices y buscar errantemente la felicidad en las cosas vanas, tratar de llenar el corazón con cosas superfluas, cuando está hecho a modo de tabernáculo para que habite Dios.

Por eso, esta Navidad los invito a vivir la alegría de ser hijos-tabernáculos, es decir, ser misericordiosos como lo es el Padre (cfr. Lc 6,36), que ama todos, a justos e injustos, ama la justica y la paz, se dona completamente; también a que sean tabernáculos vivientes del Dios que pone su morada en nosotros y que desea hablar cara a cara como lo hace un amigo. ¡Feliz Navidad!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s