Novena a san Pablo 5to Día

Invitatorio

Apóstol san Pablo, predicador del Evangelio a todos los pueblos, intercede por nosotros.

Apóstol san Pablo, predicador….

1. Saulo hacía destrozos en la Iglesia, entraba a las casas y arrastraba a la cárcel a hombres y mujeres (Hch. 8, 3).

Apóstol san Pablo, predicador…

  1. “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?” Preguntó él: “¿Quién eres Señor?”. Respondió la voz: “¡Soy Jesús, a quien tú persigues!” (Hch. 9, 4-5).

Apóstol san Pablo. predicador…

  1. Porque el mismo que ha ejercido su acción sobre Pedro para el apostolado entre los circuncidados, es el mismo que ha ejercido esa acción sobre mí para convertir a los gentiles (Gál. 2, 8-9).

Apóstol san Pablo, predicador…

  1. Los aventajo en fatigas incontables, en cárceles sufridas, en azotes recibidos y en peli-gros de muerte (2Cor 11, 23).

Apóstol san Pablo, predicador…

  1. Con gusto me gloriaré de mis debilidades, para que me asista la fuerza de Cristo (2Cor. 12, 9).

Apóstol san Pablo, predicador…

  1. La gracia de Dios no ha sido estéril en mí; antes bien, su gracia está siempre conmigo (1Cor 15, 10).

Apóstol san Pablo, predicador…

  1. He peleado hasta el fin el buen combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe. Ahora me aguarda la corona merecida, con la que el Señor, justo juez, me premiará en aquel día (2Tim 4, 7-8).

Apóstol san Pablo, predicador…

Lectura y reflexión bíblica (2 Tim. 1, 6-11).

Por eso te invito a que reavives el don de Dios que recibiste por la imposición de mis manos. Porque Dios no nos dio un espíritu de timidez, sino un espíritu de fortaleza, de amor y de buen juicio. No te avergüences, pues, del martirio de nuestro Señor ni de mí, al verme preso. Al contrario, sufre por el Evangelio, sostenido por la fuerza de Dios. El nos ha salvado y nos ha llamado para una vocación santa, no como premio a nuestros méritos, sino gratuitamente y por iniciativa propia. Esta llamada, que nos concedió en Cristo Jesús desde la eternidad, acaba de manifestarse ahora con la aparición de Cristo Jesús, nuestro Salvador, que ha destruido la muerte y ha hecho resplandecer en su Evangelio la vida y la inmortalidad. Este es el mensaje para el que fui hecho predicador, apóstol y maestro, y por el que ahora padezco esta nueva prueba. Pero no me avergüenzo, porque sé en quién he puesto mi confianza y estoy convencido de que tiene poder para guardarme hasta aquel día lo que deposité en sus manos.

Himno: SOMOS DEL SEÑOR

Escucha aquí

V. Tú eres instrumento elegido, Apóstol san Pablo

R. Para predicar la verdad en el mundo entero.

Antífona. Apóstol san Pablo, predicador de la verdad y maestro de los gentiles, intercede por nosotros ante Dios, que te ha elegido.

MAGNIFICAT (Lc 1, 46-55)

Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí, su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.

El hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abrahán y su descendencia por siempre. Gloria al Padre…

Oremos.- Dios y Señor nuestro, que elegiste a san Pablo para predicar el Evangelio, haz que penetre en todo el mundo la fe que el apóstol llevó a las naciones, para que tu Iglesia crezca sin cesar. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.”